La leishmaniosis es una enfermedad provocada por un pequeño parásito unicelular de nombre leishmania. Puede afectar tanto a animales como a personas, pero para que se transmita necesitamos que el mosquito haya picado con anterioridad a otro animal infectado.

En ningún caso se puede transmitir por el contacto directo entre animal y hombre.

Es una enfermedad que se da con más frecuencia en países del mediterráneo y del sur de Europa. Y como su transmisión depende de un mosquito, las épocas de mayor riesgo serán aquellas donde el insecto sea más activo, es decir, del inicio de la primavera hasta finales del otoño. Y no únicamente durante la temporada de verano, como se pensaba antes.

 

¿Cómo afecta la leishmaniosis a mi perro?

Para entender la importancia de la enfermedad debemos entender antes cómo afecta la leishmaniosis a los perros.

Cuando un mosquito que contiene leishmanias pica a un perro, va a transmitirle el parásito a través de la piel. Hasta ahí van a llegar células del sistema inmune del perro que intentan destruir al parásito, pero si no son suficientemente efectivas lo único que consiguen es distribuir la enfermedad por el resto del cuerpo y que afecte o diversos tejidos y órganos.

De esta manera, si las células defensivas del animal no logran controlar la distribución y reproducción del parásito dentro del cuerpo entonces será cuando comiencen a aparecer los síntomas.

 

Leishmaniosis en perros, cómo reconocer los síntomas

Los síntomas de la leishmaniosis en perros pueden ser muy diversos y se deben, principalmente, a la distribución del parásito por el organismo de nuestra mascota.

Debemos prestar especial atención si nuestro animal comienza a perder peso, presenta vómitos o diarreas, problemas de piel, úlceras, un pelo seco y con caspa, problemas de visión, infecciones oculares, cojeras, dolor de las articulaciones, crecimiento excesivo de las uñas o sangrado nasal.

Cualquiera de estos síntomas junto con que España es una zona de riesgo, nos obligan a pensar en la leishmaniosis como la causa principal del problema.

 

¿Existen tratamientos para la leishmaniosis?

La leishmanisosis en perros es una enfermedad que tiene tratamiento pero no tiene cura.

Podemos medicar al animal para intentar controlar los síntomas y que tenga una buena calidad de vida, pero nunca conseguiremos eliminar el parásito en su totalidad.

Debido a esto, el tratamiento siempre se va a enfocar en dos fases:

La primera es la de matar a la mayor cantidad de parásitos posibles y la segunda en mantener reducido al mínimo esa cantidad y que no se sigan dividiendo.

De esta forma, la cantidad de leishmanias presentes en el organismo van de la mano con la gravedad de los síntomas, así que cuantos menos parásitos tenga, mejor se encontrará nuestra mascota.

El principal problema es que incluso después de haber puesto un tratamiento y que el perro se recupere, se pueden producir recaídas. Las recaídas se producen cuando el animal está debilitado, ya sea porque presenta otras enfermedades, por neoplasias o por tratamientos inmunosupresores. Por eso la importancia de realizar controles periódicos durante toda la vida del animal.

 

Prevenir, la clave del éxito

Ya sabiendo que España es un país de riesgo, que la leishmaniosis se trata de una enfermedad muy agresiva y que una vez que infecta a nuestro perro va a estar siempre infectado, llegamos a la conclusión que donde debemos hacer mayor hincapié es en evitar que nuestro perro se infecte. Para ello enfocaremos las medidas en prevenir la picadura del mosquito.

Tenemos numerosas opciones desde los collares antiparasitarios, las pipetas repelentes  hasta las medidas que podemos tomar en casa. Vamos a hablar detenidamente de cada uno de ellos:

  • Los collares antiparasitarios: no sirve cualquier collar, debemos asegurarnos  de emplear solo aquellos que lleven piretroides en su composición y que indican específicamente que protegen frente al mosquito de la leishmanisosis. Su efecto repelente comienza a partir de una semana desde que se lo ponemos y dura hasta 6 meses.
  • Las pipetas: su protección comienza a partir de las 24 horas y dura 4 semanas por lo que es recomendable aplicar el producto al menos dos días antes de viajar a zonas de riesgo.

Además podemos llevar a cabo una serie de medidas para evitar la exposición de nuestras mascotas como:

  • Instalar mosquiteras en puertas, ventanas y camas de nuestros animales.
  • Mantener a los perros en el interior de la vivienda durante el amanecer y el anochecer (horario de mayor actividad del mosquito)
  • Alejar la basura y restos de material orgánico del hábitat del animal

También son muy importantes las revisiones veterinarias y los test de leishmania anuales.

Pero si tuvieseis cualquier sospecha de que vuestra mascota puede estar infectada con leishmaniosis canina no dudéis en consultar con nuestras veterinarias

¿Qué es la leishmaniosis y cómo afecta a los perros?
4.3 (85.63%) 32 votes